sábado, 15 de abril de 2023

CONSIDERACIONES ACERCA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

 

Últimamente se está hablando mucho de la Inteligencia Artificial, de los usos y utilidades como herramienta tecnológica. Y de todo en cuanto se relaciona al famoso Chat GPT-4, el cual sabe responderte con bastante acierto si le formulas bien expresada, clara, y detallada la pregunta, pero si no le preguntas bien no logra entender lo suficiente y se confunde con sus respuestas o da las equivocadas.  Pero el nivel de perfección en las respuestas, acumulando y retroalimentándose con la asimilación de todo tipo de datos a los que tiene acceso, hace que los políticos le hayan cogido miedo y se plantean prohibirla o legislarla con regulaciones de una forma que ni tan siquiera lo tienen lo suficiente claro y seguro, ya que la evolución tecnológica va mucho más rápido y por delante, que la evolución del derecho para legislar, aunque el fondo puede ser el mismo ( una sociedad libre y justa) pero la forma puede cambiar con esas novedades que aparecen con el paso de los años y nos cambian la vida.

 

Me da la impresión de que ese programa se basa en lo que se alimenta de datos que va asimilando, pero que no puede ser creativo ( salvo en los limites de los datos asimilados mediante diversidad de programaciones entre algoritmos y patrones matemáticos previamente establecidos que se filtran entre unas y otras). Hace poco le pregunté a Chat GPT-4 sobre cuánto espacio tenía en el servidor donde se alojaban sus datos con los que funciona, y si no recuerdo mal me dijo que unos 45 Terabytes. No es mucho espacio de datos, considerando que el disco duro más grande que tengo en mi casa es de 4 Terabytes. En la medida de que a más bases de datos vaya teniendo acceso ese programa de Inteligencia Artificial, más utilidades podrá proporcionarnos ( y eso que ahora mismo ya sobrepasa los límites de la mejor inteligencia humana). Imaginaos como antes se tenía que calcular manualmente o mentalmente, y ahora una simple calculadora ( que puede tener distintas funciones para el cálculo) lo hace todo lo de calcular y sin equivocarse. Y es que la calculadora, prácticamente inexistente para todo el mundo hace unas décadas, es como otra forma de Inteligencia Artificial programada con todos los datos matemáticos procesados para cada resultado de cálculo que se le pida.

 

Aunque había oído hablar sobre la Inteligencia Artificial, como algo futurista y de ciencia-ficción, la primera vez que tomé conciencia es cuando la ví en la película que rodó Steven Spielberg ( y que en realidad iba a rodarla Stanley Kubrick, pero que su muerte se lo impidió),  con el título apropiado de “Inteligencia Artificial”. En la película se ve unos androides con forma humana ya programados con Inteligencia Artificial, que acuden a un lugar donde se pueden hacer consultas escogiendo determinadas palabras, y que obtenían respuestas parecidas a las que hace el propio Chat GPT-4, del que tanto se habla en esos días de la primavera de 2023 ( marco la fecha, porque sé que este artículo pronto va a quedar caducado). Y también la película “Yo, robot”, donde un robot también programado por Inteligencia Artificial, empieza a proceder por sí mismo, con todo el peligro que supone. Estas dos películas ya llevan aproximadamente unos 20 años entre nosotros desde que se estrenaron, y que nos predicen ese mundo del futuro tan robotizado por la Inteligencia Artificial, y con todas sus imperfecciones. Y en el peor de los casos, de ir a un mundo apocalíptico, no hablemos del Skynet mostrado en la saga de las películas de Terminator, donde las máquinas se rebelan contra los humanos volviéndose autónomas y muy peligrosas, y hasta mortíferas para las cuales el ser humano se convierte en lo que hay que eliminar y exterminar.

 

La evolución de la Inteligencia Artificial es imparable, y como todos los demás inventos humanos, tales como las armas, las máquinas industriales, las medicinas, etc…. como herramientas pueden usarse para el bien o para el mal.  Los gobiernos pretenden prohibirlo o ponerle límites, lo cual es como poner puertas al campo.

 

¿Os acordáis de aquellas webs para descargas de películas o libros, que el gobierno prohibió o suprimió?, pues cada vez que esto ocurría, surgían otras webs alternativas para seguir descargando películas o libros.  Si se prohíbe la Inteligencia Artificial en un país, como ha sido el reciente caso del gobierno de Italia y que ahora el gobierno español pretende seguir el ejemplo italiano, no se va a lograr otra cosa que se encuentre por otros canales alternativos dentro de la infinita Galaxia Internet .

 

La Inteligencia Artificial puede ser una herramienta muy útil y valiosa para las personas que dispongan de un alto nivel cultural y educativo, lo cual creará aún muchas más desigualdades entre los humanos porque con los actuales planes educativos que fomentan la “igualdad” entre todos los alumnos con los que aprueban a todos para pasar curso, y no recompensan el esfuerzo y los méritos de quienes se aplican de verdad en los estudios, hace que se haya llegado a un nivel de que la inmensa mayoría de los alumnos ( los futuros ciudadanos ) tengan dificultades de comprensión lectora, que incluso cuando un estudiante va a formarse a la Facultad de Periodismo, o de Filosofía y Letras, no sepan redactar correctamente un artículo sin faltas de ortografía y bien estructurado en sus explicaciones. Es decir, que habrá una gran masa de aborregados y “analfabetos funcionales” que van a estar muy confundidos y desorientados, muy fáciles de manipular y engañar, y a los que la Inteligencia Artificial de poca utilidad práctica les va a resultar. Como en tiempos pretéritos: la clase notable que sabía leer y escribir, entendiendo algunas cosas, y la clase baja desamparada, que no sabía leer ni entendía de mucho sobre cualquier cosa porque bastante ocupada estaba en la brutalidad de sobrevivir como se pudiera.

 

Otro de los fallos con las que ya ha nacido la Inteligencia Artificial como el caso del Chat GPT-4, es que también se ha programado para aplicar la censura. No se le puede preguntar o comentar cualquier cosa sin que te expongas. Es decir, no le puedes hablar libremente de cualquier cosa, porque puedes exponerte y quedar registrado, llegando a sufrir restricciones. Es lo mismo como ocurre en redes sociales como Facebook, Instagram, o You Tube, donde está instalada una torpe, interesada, y absurda censura, acorde con las pautas ideológicas que marca el actual establishment que tiene el poder y el control sobre esta Inteligencia Artificial y demás medios como la prensa, la televisión, las telecomunicaciones, etc….

 

Se dice que el famoso multimillonario ( que al parecer es bastante altruista) Elon Musk, uno de los hombres más ricos del mundo, fue uno de los fundadores de OpenAI  (junto con Sam Altman) la empresa que ha desarrollado el Chat GPT-4, y que lo a puesto a disposición de todo el mundo de forma gratuita ( la versión de pago, quizás sea mucho mejor y con mayores utilidades). Las cosas les han ido demasiado rápido, que incluso se les ha escapado de las manos, y no solo por los supuestos problemas éticos de un mal uso de la Inteligencia Artificial, sino porque no les ha dado tiempo para preparar un modelo de negocio y con ello tener muchas ganancias con ello, considerando los miles de millones de usuarios que han accedido a esta aplicación de internet para interactuar, y esto sí ha sido un error garrafal muy poco inteligente para empezar ya en la actual prehistoria de la Inteligencia Artificial en el que estamos. Mal empezamos, pues, sin unas líneas de negocio establecidas que fomenten la competencia y en buen servicio hacia los usuarios del ciberespacio, y la imposición de una censura que limita uno de los derechos más sagrados de las personas: la libertad de expresión, sin la cual no todo puede saberse correctamente.


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